Sucuk

SUCUK: Gran oportunidad para fundas fibrosas de tipo crf

Todas las empresas del mundo buscan retos y nuevas oportunidades. De vez en cuando, sucede que una idea repentina se convierte en un acierto total. Ese es el caso de las fundas fibrosas de tipo CRF de ViskoTeepak. Las fundas fibrosas de tipo CRF están diseñadas para el mercado global de embutidos vendidos en fundas de colágeno no comestibles, cuyos mayores segmentos se encuentran en Rusia y el este y el sur de Europa. El aspecto mate de las fundas de tipo CRF aumenta las posibilidades de uso en diferentes aplicaciones. Históricamente, las personas de estas regiones están acostumbradas a fundas de colágeno no comestibles para algunas aplicaciones, por lo que fue difícil encontrar una funda razonable que fuera aceptada en el mercado. Al final, lo conseguimos.

Fundas fibrosas de tipo crf

La funda fibrosa de tipo CRF es una funda extremadamente fina que presenta los puntos fuertes de una funda fibrosa combinados con el aspecto de una funda de colágeno.

Ventajas:

  • Buena capacidad de engrapado
  • Remojo en agua en lugar de remojo en salmuera
  • Resistencia
  • Capacidad de corrugado y más metros de funda por canuto
  • Lista para usar
  • Disponibilidad
  • Uniformidad
  • Pelabilidad

Sucuk

Cuando la funda de tipo CRF se acababa de desarrollar y estaba a punto de ser introducida en el mercado, no nos imaginábamos del todo las oportunidades únicas que presentaría en otros usos. Consideremos su uso en el sucuk. Este producto turco es una salchicha seca y picante elaborada principalmente con carne de vacuno. Es típico presentar las sucuk unidas de dos en dos. El sucuk rara vez se consume crudo, sino que casi siempre sigue un tratamiento térmico. Una ventaja de esto es que la salchicha no tiene que ser cocida con aceite y tiene suficiente grasa propia. El producto se corta en rebanadas o trozos y se hornea. A menudo con un huevo, con el que combina bien. En los desayunos, se utiliza del mismo modo que el tocino en occidente. El sucuk se puede comer en el desayuno, el almuerzo o la cena, e incluso como tentempié.

El resultado

Un cálculo realizado en las instalaciones del cliente mostró unas ventajas considerables con respecto a las fundas fibrosas. Se realizó una serie de ajustes en el canuto corrugado, pasando de 25 metros a 35 metros con la misma longitud, lo que permitió obtener los siguientes beneficios:

  • Menos cambios de canutos corrugados en la máquina embutidora, lo que permite ahorrar 22 minutos por día
  • Ahorrar 22 minutos permite aumentar la capacidad en 650 kg cada día (un 2,8% más)
  • Menos espacio de almacenamiento para los canutos (un 40% menos)
  • Menos espacio de remojo necesario si el cliente no emplea los canutos listos para usar

Además, hay un efecto positivo en el pelado gracias a las propiedades de adhesión a la carne más controlables que ofrecen las fundas fibrosas. Las fundas de tipo CRF también aportan una calidad más consistente en comparación con las fundas de colágeno, ya que las características del colágeno tienden a variar a lo largo del año. Esto afectará de la misma manera a los resultados en la embutición, produciendo una embutición menos uniforme. Otra ventaja que vale la pena mencionar es que las fundas de tipo CRF permiten evitar el paso del remojo en salmuera y agua. Es sabido que la salmuera tiene un efecto negativo en la maquinaria. Esto aumenta las necesidades de mantenimiento, resultando en más paradas inesperadas y un ciclo de vida más corto. 

Comercialmente es un gran éxito, ya que el cliente final parece preferir el rendimiento de las fundas fibrosas. La pelabilidad es mucho más fácil si se considera la posibilidad de desgarros de la funda y la adhesión a la carne.

Dada la creciente población musulmana, en ViskoTeepak estamos convencidos de que se abre un gran futuro para esta aplicación.